Tres hermanos – una pasión

Tres hermanos – una pasión

Hace 30 años, Patrick, Paul y Vincent Postma se enamoraron de los convertibles Volkswagen Beetle. Ellos convirtieron su pasión por los Beetle clásicos y la camper van ‘Bulli’ en un modelo de negocios exitoso.

La pasión es el motor que impulsa los grandes proyectos en nuestra vida. Cuando nos sentimos apasionados por algo, usualmente esto resulta muy bien. La historia personal de Patrick, Paul y Vincent Postma con Volkswagen es un excelente ejemplo.

Patrick Postma, de 51 años, con afecto estaciona el Beetle convertible rojo en su lugar final. Cada centímetro de espacio de estacionamiento se utiliza aquí. Después de todo, cada uno de los Volkswagen clásicos debe caber en este enorme garaje. En el curso de tres décadas, los hermanos Postma han establecido una impresionante flotilla de Beetle y Bullis en la frontera entre Alemania y Holanda. “El más antiguo de nuestros 27 Beetle convertibles se construyó en 1959. Y este 1960 T1 es el más antiguo de nuestros 21 Bullis”, explica Patrick, mientras deambula entre las filas de vehículos. Junto con su hermano más joven Vincent, de 46 años, él se especializó en el arrendamiento de autos de ensueño de la vieja escuela. 

Sin embargo, fue Paul Postma el que estableció la base para la compañía familiar, que se ubica en la región rural de la frontera holandesa-alemana, a casi 130 kilómetros al noroeste de Dortmund. Con 49 años actualmente, se enamoró de un Beetle convertible por primera vez cuando tenía sólo 19 años. Éste fue el primero de muchos asuntos amorosos. “Me gustó el diseño y, por supuesto, la conducción abierta. Sin embargo, también me agradó el hecho de que, con un poco de habilidad, podías desensamblar el auto completamente y después volverlo a ensamblar”, explica él. Paul pronto contagió a sus dos hermanos con su pasión. Al cabo de tres años, todos los hermanos Postma manejaban un Beetle ‘topless’. ¿Este primer Beetle convertible de Paul es parte de la familia aún? “Sí. En realidad está impreso en mi tarjeta de presentación”, afirma Paul. “Todo comenzó con aquel auto y nunca podría venderlo”.

Cada nueva entrega es como si fuera Navidad

Esto es amor verdadero, no hay duda alguna. Paul hace tratos con antiguos Beetle convertibles a gran escala. Restaura los autos hasta que logran un estándar de sala de exposiciones y después los vende. “Alrededor de 40 autos pasan por mis manos cada año”, afirma el mecánico. A él le agrada comprar sus tesoros en Estados Unidos, en total actualmente tiene 27 Beetle y un Karmann Ghia 1974. “Cada vez que entregan un auto nuevo es como si fuera Navidad”, comenta soñadoramente. Y también hay cierto grado de suspenso: ¿Las condiciones serán tan buenas como las describió el vendedor? ¿Valdrá la pena restaurarlo? Y finalmente ¿será capaz de encontrar a un amante de los autos vintage preparado para pagar entre 20,000 y 40,000 euros por el convertible?

Patrick, que puede ser descrito como el vocero de este trío loco por los automóviles, se siente particularmente contento de platicar a cualquiera dispuesto a escuchar historias acerca de las rentas para bodas, muchas de las cuales pueden ser bastante inusuales: el T1 transportó a unos guerreros Maasai en sus prendas tradicionales; a una familia india, así como a una pareja recién casada de Afganistán, cuyas invitadas se presentaron todas con la burka tradicional. “En una ocasión, de verdad rentamos todos los Bullis simultáneamente”, comenta el hermano Vincent, jugando con su teléfono inteligente. Brillando de orgullo, nos presenta las fotografías de un aparentemente interminable convoy de Volkswagen camper vans.

Después, Patrick nos señala un T1 1967 en color crema, blanco y gris: “Ésta es la estrella de nuestros autos para bodas”. El parabrisas dividido, el volante de marfil, la palanca de velocidades y el pedal del acelerador ligeramente ruidoso, este icónico vehículo está en el camino casi cada fin de semana. Esto se debe, en gran medida, a su estilizada puerta deslizable: “Incluso con un vestido de gran cola, la novia puede entrar muy fácilmente”, explica Postma. También menciona, por cierto, que estas puertas ya no se elaboran. “Son una absoluta rareza en estos días. Y por lo tanto, el precio de la parte original está en los cielos”. Recientemente, una puerta oxidada se cotizó en 5,000 euros, un precio excesivo, incluso para los Postma.

Romance, rallies y el lugar del descanso final

Las bodas son apenas un aspecto de la amplia gama de servicios de renta de autos que ofrecen los hermanos Postma. Por ejemplo, se pueden registrar rallies completos como un evento corporativo. Explica Patrick: “Podemos tener hasta 250 personas en un rally vintage. Con nuestro libro de registro y diversas solicitudes exigentes, todos nos mantenemos ocupados”. Los muy queridos Volkswagen vintage a menudo son bienvenidos como objetos retro para sesiones fotográficas y campañas publicitarias. Por mencionar un ejemplo, un T1 verde oscuro todavía ostenta orgullosamente la inscripción “Surfers Café”. Un restaurante utilizó este atractivo vehículo, que originalmente se usó como un camión de bomberos en Austria, para su gran inauguración. “Aún puedes ver la pintura roja original en algunos lugares”, señala Patrick.

La atención de Patrick pasa por las filas de campers vans y se detiene en unas ruedecillas de aspecto extraño dentro de un T2 oscuro. “Ésta es nuestra carroza fúnebre”, explica Patrick.

Al principio se siente extraño ofrecer esta clase de servicio. Sin embargo, durante los últimos cinco años, sus conductores han ofrecido el servicio para funerales. El ataúd se desliza con cuidado dentro de la carroza sobre las ruedecillas. Vincent Postma susurra: “Para ser franco, preferiría que no alquilaran este auto. Así al menos sentiría que todos estamos bien y saludables”.

Saludos desde Las Vegas: La limo Beetle de Paul está entre las leyendas

Cambia el escenario. Unos kilómetros más adelante en el camino, nos saluda Paul Postma y su labrador Brutus. El perro tiene poca suerte: nadie le presta atención, pues Paul sacó la limo del garaje. ¡Asombroso! Este Beetle con el techo deslizable tiene una extensión de 1.30 metros. Entre la segunda puerta encuentras un interior de la más fina calidad, completo con televisión a color y minibar, tapizado en velour azul oscuro. Incluso antes de que Paul explique cómo llegó a sus manos este raro artículo hace seis años, nos señala que el chasis está atornillado y no soldado: “No aceptamos los Beetle con costuras o relleno de soldadura”.

Pero ¿cómo llegó a las manos de los hermanos Postma este producto personalizado? Hay una historia legendaria detrás de eso: “¡El auto realmente proviene de Las Vegas! Aparentemente, un holandés era conducido de su hotel al casino en este auto cada noche. El afortunado tipo ganó tanto dinero que se llevó el auto con él cuando voló de regreso a casa”. Esto suena muy parecido a la trama de la exitosa película “The Hangover”, ¡sólo que sin el tigre!

Perfección hasta la placa de la base

Paul se asoma por el capó. Él sonríe: “75 Hp, doble carburador, ignición especial”. La condición de la limusina Beetle es típica de Paul Postma, impecable, desde lo más importante hasta la placa de la base. “Sabes”, dice el mecánico, “Soy un perfeccionista. Por ejemplo, si veo una pequeña arruga en el techo de un convertible, entonces el auto no sale”. Estos detalles tan pequeños no serían un obstáculo para muchas personas. Sin embargo, para este amante de los Beetle, es una espina en el costado.

Se ha extendido la fama de su meticuloso trabajo: Los amantes de los Beetle convertibles vienen de toda Europa, Suiza, Italia, Austria, para conocer el garaje de Paul. Incluso hoy, él apenas puede creer todo lo que derivó de su pasión. A los 18 o 19 años, no sabía lo que quería hacer profesionalmente. En ese entonces, su padre ganaba dinero construyendo plantas de tratamiento, y Paul jugó con la idea de seguir sus pasos. “Sin embargo, me sentí más inspirado por los Beetle que por limpiar aguas sucias”, sonríe.

La siguiente generación ya juega en el Bulli

¿La vida entera de Paul gira alrededor de los autos antiguos? “No”, responde. “También de las partes de repuesto”. Paul habla en serio y sus hermanos entran al rescate de una situación bastante embarazosa. “Él también tiene una familia”, señala Vincent rápidamente y nos muestra una fotografía en su teléfono celular. Un niño está en su asiento para bebé. Pero no es un asiento para bebé, está en un Bulli rojo de plástico.

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Jorge Viveros Senior Account Executive, FleishmanHillard Mexico
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Las oficinas corporativas de Volkswagen de México así como la planta armadora de vehículos se localizan en la ciudad de Puebla, en la capital del estado, a 120 km al sureste de la ciudad de México. En enero de 2013, en Silao, inició operaciones la Planta Producción Componentes Guanajuato. En 2018, Volkswagen de México produjo 435,373 vehículos en su planta de Puebla y 342,695 motores en la planta de Silao.

Asentada sobre una superficie de 300 hectáreas, la planta de vehículos de Volkswagen de México es una de las más grandes del Grupo Volkswagen. En la planta de Puebla se producen los modelos: Jetta, Golf, Golf Variant y Tiguan, versión larga; así como motores, ejes y catalizadores.

La Planta Producción Componentes Guanajuato está edificada sobre una superficie de 60 hectáreas y produce la tercera generación de los motores EA888 para las plantas de vehículos de Volkswagen en Puebla, Chattanooga (Estados Unidos); Audi, en San José Chiapa (Puebla) y Volkswagen do Brasil. Volkswagen de México comercializa en el mercado doméstico las marcas del Grupo Volkswagen: Volkswagen, Volkswagen Vehículos Comerciales, SEAT, Audi, Bentley y Porsche. En 2018, estas marcas entregaron 196,402 vehículos ligeros a sus clientes.

 

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